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Artritis Reumatoidea

Causa

La Artritis Reumatoidea es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune de causa desconocida que afecta principalmente las articulaciones, aunque puede comprometer otros órganos de nuestro cuerpo, y que si no es tratada a tiempo produce destrucción articular, discapacidad física y alteración de la calidad de vida.1 Con un tratamiento temprano y realizando controles periódicos, la calidad y expectativa de vida pueden no alterarse, pudiendo realizar las actividades personales, familiares/sociales y laborales sin mayor dificultad. Afecta del 0.2 al 1% de la población caucásica, siendo más frecuente en mujeres con una edad media al diagnóstico de 45,2 ± 13 años2 3.

Síntomas

Los signos y síntomas típicos de la AR son el dolor e inflamación de las articulaciones pequeñas proximales con especial predilección de las articulaciones de las manos y los pies. Suele acompañarse de síntomas generales como fatiga (cansancio), malestar general, rigidez matutina (entumecimiento), debilidad, limitación funcional y depresión. También puede presentarse con afectación más allá de las articulaciones (extra articulares) como la piel, el sistema cardiovascular, el hueso, el sistema nervioso, los ojos y el pulmón.4

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza a través del examen clínico del reumatólogo que debe confirmar la presencia de artritis con la ayuda de estudios de sangre y de radiología y/o ecografía. Por ello es importante la consulta inmediata al reumatólogo ante la presencia de dolor, rigidez y/o hinchazón articular para que la enfermedad sea enfrentada a tiempo. Cuanto antes se realiza el diagnóstico el pronóstico es mejor, ya que el tratamiento se inicia a tiempo y la inflamación y el daño articular pueden detenerse.1

Tratamiento

Todos los pacientes deben recibir por parte del reumatólogo los medicamentos específicos para controlar la enfermedad. No existe un tratamiento que la cure, pero si un tratamiento que elimina las molestias porque frena el avance de la enfermedad y evita la aparición de deformaciones y de discapacidad.

Una vez que la enfermedad es controlada con el tratamiento suelen sucederse períodos de calma, aunque pueden existir exacerbaciones. Por ser una enfermedad crónica como la presión alta, la diabetes, etc. necesita control y tratamiento por largo tiempo, lográndose mejores resultados cuanto antes se inician y cuando son constantes.

  1. Descanso de las articulaciones: 8 a 10 horas nocturnas y media a 1 hora al mediodía
  2. Kinesiología: ejercicios para mantener el movimiento y la fuerza.
  3. Tratamiento sintomático que no modifica la enfermedad, pero disminuye el dolor y la inflamación: antiinflamatorios y corticoides en bajas dosis. Su efecto es inmediato.
  4. Tratamiento específico o modificador de la enfermedad (FARME): son medicamentos que frenan la inflamación y en consecuencia la destrucción articular por lo que deben tomarse cuanto antes y no deben suspenderse ya que la enfermedad avanza. Pueden demorar 2 o 3 meses en hacer efecto. Pueden utilizarse solos o en combinación. Se dividen en sintéticos y biológicos con opciones de administración vía oral, subcutánea y endovenosa. Estos medicamentos solo pueden ser indicados por el médico reumatólogo que es quien conoce el balance adecuado entre riesgo y beneficio y para su prescripción atendiendo a la preferencia de cada paciente y variables individualizadas como la actividad y duración de la enfermedad, los tratamientos previos, los factores de cada paciente, las enfermedades concomitantes, las contraindicaciones y efectos adversos. 5 6 1

Bibliografía

  1. Guía Argentina Rumatologia. Desde 1937 comprometida con el progreso de la reumatología. Accessed June 13, 2022. https://www.reumatologia.org.ar/enfermedades_reumaticas_detalle.php?IdEnfermedad=30
  2. Actualización de las Guías de práctica clínica en el tratamiento de la artritis reumatoidea. Grupo de estudio de artritis reumatoidea. Sociedad Argentina de Reumatología,2013. https://www.reumatologia.org.ar/recursos/guia_artritis_reumatoidea_2013.pdf. Accessed June 13, 2022.
  3. Burgos-Vargas R, Catoggio LJ, Galarza-Maldonado C, Ostojich K, Cardiel MH. Current therapies in rheumatoid arthritis: A Latin American perspective. Reumatol Clin. 2013;9(2):106-112. doi:10.1016/J.REUMA.2012.09.001
  4. McInnes IB, Schett G. The Pathogenesis of Rheumatoid Arthritis. https://doi.org/101056/NEJMra1004965.2011;365(23):2205-2219. doi:10.1056/NEJMRA1004965
  5. Smolen JS, Landewé R, Bijlsma J, et al. EULAR recommendations for the management of rheumatoid arthritis with synthetic and biological disease-modifying antirheumatic drugs: 2016 update. Ann Rheum Dis. 2017;76(6):960-977. doi:10.1136/annrheumdis-2016-210715
  6. 2021 American College of Rheumatology Guideline for the Treatment of Rheumatoid Arthritis. https://www.rheumatology.org/Portals/0/Files/2021-ACR-Guideline-for-Treatment-Rheumatoid-Arthritis-Early-View.pdf. Accessed June 13, 2022. https://www.rheumatology.org/Portals/0/Files/2021-ACR-Guideline-for-Treatment-Rheumatoid-Arthritis-Early-View.pdf
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